TERAPIAS PARA SANAR EL CANCER

Sunday, June 25, 2006

REMEDIO CONTRA EL CÀNCER

Este remedio se le debe a un fraile franciscano, que lo llaman, en Belén, fray Romano, de origen brasileño. Actual maestro del seminario de Belén. Su fama a través de toda Judea, se va extendiendo y como él expresa: Yo curo el cáncer y cualquier persona puede hacerlo, sin hacer milagros, simplemente aplicando los productos que produce la madre naturaleza.

Es algo que mejora rápidamente.

La Receta es:

  • 1/2 kilo o litro de miel pura de abejas
  • Dos (2) hojas grandes o tres (3) pequeñas de la planta llamada Sábila (Aloe Vera)
  • Tres cucharadas de coñac, whisky, tequila o aguardiente (se usa como vasodilatador)

Se le quita el polvo y las espinas a la hoja de Sábila, se cortan éstas en pequeños trozos, luego se introducen todos los elementos,antes citados, en una batidora eléctrica. Se bate hasta que se vea que se forma una pasta viscosa. Ya está lista para tomar. Se puede dejar fuera de la nevera o ponerse en el refrigerador, al gusto de cada cual. No debe quitarle la cáscara a la Sábila, ni colar el remedio. Fray Romano dice que debe tomarse una cucharada grande, 3 veces por día, 15 minutos antes de cada comida.

Esto hacerlo por 10 días seguidos.

Fray Romano aconseja agitar el frasco antes de cada toma. El fraile advierte que después de hacer tomado la bebida puedan salir abscesos en la piel. Esto es buen síntoma. Continúa diciendo que si después de la primera toma no se han obtenidos los resultados deseados, repetir después de haberse hecho los exámenes pertinentes a ver si el tumor no ha cedido, beber 4 veces más, hasta la curación total.


El Frayle dice que no sólo cura el cáncer, sino que también lo previene. Cura el cáncer de la piel, del cerebro, del pulmón, de la próstata, la leucemia, etc.etc.....También cuenta que últimamente ha curado a una religiosa italiana de 29 años, enferma de esclerosis.

El que desee un testimonio de uno que estaba desahuciado de cáncer pulmonar, puede contactar al Sr. Fausto Pimentel, en Santo Domingo, República Dominicana al teléfono: (809) 247-2316. Este señor es el que publicó esta informaciòn, como agradecimiento a DIOS por haberse curado cuando sólo le daban pocos días de vida.

Saturday, June 24, 2006

TERAPIA CON ACIDO CLORHÌDRICO

El ácido clorhídrico es necesario para una digestión saludable y la deficiencia de este ácido previene la sepsis, la supuración, y la toxemia en general. Si las adrenales se hacen insuficientes aparecerán enfermedades degenerativas, si los adrenales se dañan pueden esperarse los neoplasias malignas, las neoplasias son causadas probablemente por el fracaso del mando del nervio inhibitorio localizado en los centros posteriores del cordón espinal, los problemas emocionales, pesares, la ansiedad, la depresión son factores que pueden ser considerados como causas de deficiencia ácida de fluido gástrico y así dar lugar a muchas condiciones degenerativas en alcalinidad tan frecuentemente vistos en la enfermedad cancerosa.

¿Que es la acidosis? Una acumulación de ácido o una disminución del pH. ¿Pero qué ácido? Podemos decir el ácido carbónico en la sangre o ácido láctico en el tejido, ácido úrico en las articulaciones y los vasos, láctico, diacetico, butírico en el estómago o intestinos, etc. Podemos visualizar los ácidos hepáticos pero a menos que entendamos por qué estos ácidos se elevan y su relación al alcalosis, nunca podremos entender su verdadera importancia o encaminar nuestros remedios contra ellos eficazmente.

El único ácido normal en el cuerpo animal es el ácido clorhídrico encontrado en el jugo gástrico. Todos los otros ácidos son los productos de desecho. El ácido carbónico de la respiración se crea por la oxidación del ácido láctico de los tejidos y por consiguiente un exceso de ácido láctico indica un fracaso en la completa oxidación de este ácido suficientemente. En las enfermedades como el cáncer, tuberculosis y fiebres, está presente esta oxidación incompleta. Los aminoácidos son etapas en la digestión de la comida y cuando están presentes indican una función hepática y pancreática dañada. La forma más perniciosa de acidosis es producida por obstrucción en el duodeno o píloro. En esta condición el ácido clorhídrico del estómago desaparece y otros ácidos como el acético, butírico y láctico toman su lugar. El cloro de la sangre se disminuye, la urea se aumenta y la capacidad de la sangre de combinarse con dióxido del carbono se aumenta.

La aclorhidria ocurre en algunos casos de personas aparentemente saludables y en muchos casos de enfermedad gastrointestinal. También se enfatiza que frecuentemente aparece en la diabetes y con todavía mayor frecuencia en la tirotoxicosis así como en ciertas anemias. La ausencia de ácido clorhídrico en el jugo gástrico es un síntoma común en las neurosis depresiva. Está frecuentemente asociada con la fatiga mental, las preocupaciones y cansancio sobre todo en las personas con una psique inestable. Los síntomas son muy vagos, falta de apetito, llenura después de comer y eructos. La diarrea es más común que el estreñimiento. El dolor está ausente.

El ácido clorhídrico reacciona con la membrana duodenal para producir una hormona llamada secretina que estimula el páncreas para liberar la insulina, aumenta la formación de bilis y activa la vesícula. Si resumiéramos la sucesión de eventos que ocurren como resultado de la deficiencia ácida clorhídrica, listaríamos a lo siguiente: Mala digestión, fermentación y putrefacción de la comida. Disminución de la absorción Disminución de las funciones del hígado y páncreas. Formación de úlceras, elevación del azúcar en sangre. Reducción de la oxidación del ácido láctico Retención de dióxido del carbono. Reducción de la actividad de las células blancas de la sangre. Disminución de la destrucción de bacterias. Desequilibro de los niveles de minerales.

¿Cuáles son algunos de los síntomas de desequilibrio mineral?

La mala digestión significa una asimilación desequilibrada, un contenido desequilibrado de minerales. Primero un exceso de sodio. Esto determina que una sobrehidratación de los tejidos y una tendencia al edema, flacidez de los músculos flojos y deficiencia de cloro. Una deficiencia de calcio significa un exceso de sodio y una deficiencia de potasio. La falta de ácido clorhídrico es la causa principal de la alcalosis. Cuando el tejido celular es demasiado alcalino, los ácidos grasos tienden desintegrarse y liberar glicerol. Es interesante anotar que el Progenitoracae, una bacteria similar al Actinomyces y a las Micobacterias de la tuberculosis, y que todos éstos crecen rápidamente en glicerina o medios de azúcar. Además el flúor es el inhibidor más potente de la enzima enolasa. Cuando se inhibe esta enzima, los hidrato de carbono son usados para la producción de glicerina en lugar de ser utilizados como combustible de energía. De esta manera la polución del fluoruro industrial agrava la infección. Si existe una condición alcalina y se acompaña por un sobrecompensación fisiológica de las células principales gástricas, el médico desprevenido, o el paciente mismo puede dosificarse inadvertidamente con los antiácidos alcalinos. Esto produce una agravación de la alcalosis existente y podría forzar en una producción ácida compensatoria en los tejidos. El resultado neto de esta actividad es la producción de toxemia, la reducción de la línea final de defensa y reparación y la inactividad de las células blancas de la sangre. Es interesante anotar que dos horas después de la inyección intravenosa de ácido clorhídrico, el 32% de las células blancas muestran aumento de la actividad fagocítica. Veinticuatro horas después de la inyección se mostró que el 69% de las células blancas estaban en actividad fagocítica. El promedio humano tiene de 7000-8000 de las células blancas por el mililitro de sangre. Proyectado para un varón de 160 libras con seis litros de sangre llegaríamos a una población de células blancas de alrededor de 48 mil millones. Con el uso de inyecciones de HCL podemos predecir un aumento en la población de células blancas de 2000 mililitros y agregar alrededor de 10 mil millones más de células para la lucha, cualquiera que sea. Sabemos que hay muchas cosas que pueden producir una reacción similar. La gama globulina, los extractos pancreáticos, los ácidos nucleicos, etc. Pero ninguno de éstos es tan eficaz y fisiológico como el ácido clorhídrico.

TESTIMONIOS

Para mostrar la tremenda ayuda que ofrece esta terapia considere este caso. Un individuo tenía úlceras duodenales y pilóricas durante 22 años. La radiografía confirmó un estado activo de una de las lesiones. Recibió 10 inyecciones de ácido clorhídrico y desapareció toda evidencia de úlcera péptica. Es probable que varias hormonas que influyen en los movimientos del intestino y sus órganos adicionales se liberen cuando el jugo gástrico ácido que contiene la comida digerida entra en contacto con la membrana mucosa duodenal. Sabemos que las sales férricas precipitan en un medio neutro o ligeramente alcalino y así la presencia de ácido clorhídrico en el estómago tiene aquí un propósito útil en aquellos que reciben hierro para el tratamiento de la anemia. Sabemos que la Vitamina B-1 es inestable en soluciones neutras o alcalinas y por esta razón el ácido clorhídrico juega un papel eficaz en la utilización de esta substancia dada oralmente. Previene la descomposición de la tiamina que tendría lugar en el estómago aclorhidrico, y permite que el contenido gástrico llegue al duodeno. Todo proceso de enfermedad, ya sea funcional, metabólico, endocrino, alérgico, agudo, crónico o degenerativo se acompaña de acidosis y de deficiencia de la producción de ácido clorhídrico. Cuanto más tiempo exista el estado mórbido menos capaces estarán los tejidos para responder a los estímulos fisiológicos. El uso de ácido clorhídrico en el reumatismo y la artritis es muy gratificante. En el reumatismo articular agudo es indispensable que el tratamiento se empiece pronto. Si el tratamiento se efectúa cuando sólo una articulación está comprometida el proceso puede detenerse. En el tratamiento de artritis usamos las inyecciones intravenosas diariamente durante aproximadamente tres semanas. Cuando el dolor ha disminuido procedemos a eliminar las infecciones focales como de abcesos de dientes, amígdalas infectadas y senos paranasales, cervicitis uterina, criptas rectales, etc., El monóxido del carbono tiene una afinidad por la hemoglobina 300 veces mayor que el oxígeno. Hemos encontrado una inyección intravenosa de ácido clorhídrico acelera la descarga de monóxido del carbono de la hemoglobina. Se sabe bien que la reserva alcalina es necesaria y que entre muchas funciones podrían mencionarse intercambio de oxígeno y el dióxido de carbono acarreada por una cantidad óptima de alcalis en la sangre. Al disminuír esta reserva la oxidación se reduce. Realmente el nivel de oxidación en las células o los tejidos no dependen de la cantidad de oxígeno absorbido o de la cantidad disponible en la sangre sino de la capacidad de los tejidos de usarlo. La naturaleza de este catalizador o enzima no esta claramente determinado pero la mayoría de los fisiólogos reconocen que tal agente es necesario para la oxidación normal. Probablemente la presencia de ácido clorhídrico en el mantenimiento del equilibrio bajo ácido es responsable de esta oxidación normal. He aquí una historia interesante para los anales de la medicina. Una mujer muy enferma se atendió en su casa. Al examen su temperatura era de 100 grados F, respiración 56, pulso 160, su estado era muy el tóxico, estaba cianótica, con mirada fija e inconsciente. Inmediatamente se le aplicó 20 ml. de una solución diluida de ácido clorhídrico intravenosa y a los 5 minutos se vio una marcada mejoría en el corazón, la respiración y la condición general. Los cianosis desapareció, abrió sus ojos y habló. El médico volvió tres horas después. La temperatura había subido 1.5 grados. Ella todavía estaba consciente y su condición general era buena. Tenía un aborto séptico incompleto que se corrigió quirúrgicamente y la paciente continuó hasta completar su recuperación. Otro caso que fue informado a la Asociación Americana para el Avance de Ciencia. "La paciente estaba moribunda por los efectos inesperados de un anestésico. El ácido clorhídrico se inyectó a las 10:15 AM, ocho minutos después los labios empezaron a moverse bruscamente y diez minutos después movió las manos y en cuarenta minutos la paciente estaba hablando coherentemente." Temprano en el mes de enero, Dr. B. Ferguson fue llamado ver a un paciente, un hombre de 55 que agonizaba al parecer con angina pectoris. El paciente estaba solo en el cuarto de un hotel y no podía dar ninguna información. En la cómoda había una botella vacía de Digital. Sus pulmones llenos de agua impedían cualquier posibilidad de oír su corazón rápido y tumultuoso. Con la ayuda de un botones se le aplicó una inyección intravenosa de ácido clorhídrico. Antes de terminar de aplicar la inyección, la respiración había mejorado y el paciente estuvo mejor.

Se ha observado que una inyección de ácido clorhídrico intravenosa no cambia la capacidad de dióxido de carbono de la sangre pero el contenido del oxígeno se aumenta notablemente en 30 minutos. Es completamente posible que las soluciones intravenosas de ácido clorhídrico puedan producir más oxidación de las células rojas que la inhalación de oxígeno a través de un dispositivo respiratorio nasal. Al disminuir suministros de ácido clorhídrico se acelera el crecimiento bacteriano, aumenta la toxemia y la sucesión continúa. Normalmente la desaparición de ácido clorhídrico es gradual y las bacterias vagan por accidente en la circulación sin provocar mecanismos defensivos. Allí empieza una constante e interminable flujo de toxinas bacterianas en el torrente sanguíneo seguido de retardo de la circulación y de todos los otros procesos fisiológicos. Como resultado de esto las toxinas bacterianas empiezan a aumentar en el torrente sanguíneo y se establece una toxemia leve. Generalmente estos pacientes se presentan a su doctor. Se quejan de desórdenes funcionales moderados como debilidad general, pérdida de apetito, palidez e irritabilidad. La avidez con que las células blancas absorben o destruyen cada substancia extraña que entra en el torrente sanguíneo pronto se manifiesta en el hecho que las células blancas se agotan y se bloquean por la creciente acumulación de toxinas bacterianas. La gran entrada de venenos bacterianos dejan a las células blancas impotentes, y su respuesta fagocítica casi nula, aunque puede haber una cuenta alta de leucocitos. El examen del cuadro de la sangre después de una inyección de ácido clorhídrico revelará un gran aumento de leucocitos y de su actividad fagocítica.

Cuando el ácido clorhídrico cae demasiado en el torrente sanguíneo el cuerpo empieza a fabricar otros tipos de ácidos para neutralizar la alcalosis que sobreviene. Esto es cumplido por los ácidos láctico, carbónico, butírico, diacetico, acético y los ácidos grasos.

Esto es seguido por una estimulación funcional de las glándulas gástricas responsable de la producción de ácido clorhídrico. Como resultado de esta perturbación hay un incremento de producción de ácido clorhídrico. Aparece una sobre -producción de ácido o hiperclorhidria y se manifiesta la toxemia. Nuestro paciente es visto ahora por segunda vez y reitera sus quejas anteriores pero con el nuevo agregado del síntomas gástricos. Este desequilibrio bioquímico disminuye el ácido clorhídrico de la circulación y lo reemplaza por desechos metabólicos ácidos.

Algunas de estas toxinas no pueden convertirse en substancias fácilmente excretables. Este factor más la presencia de toxinas bacterianas que entran a la sangre y el retardo progresivo de la circulación y de todos los otros procesos fisiológicos de los tejidos origina una incapacidad para manejar la pérdida de ácido, y por consiguiente los desechos ácidos empiezan a aumentar en el torrente sanguíneo provocando acidosis y toxemia. Nuestro paciente hace una tercera visita quejándose de irritabilidad, nerviosismo, insomnio, dolores vagos y problemas digestivos ahora.

Cuando las perturbaciones funcionales están empezando a agravarse empiezan a aparecer nuevos síntomas. El torrente sanguíneo ahora queda pasivamente como un portador de los desechos ácidos. La ausencia de un suministro adecuado de sales de potasio, por ejemplo, da lugar a una disminución de la producción de ácido clorhídrico. Sea que como él pueda, la producción de ácido clorhídrico se cae y sobreviene la condición conocida como hipoclorhidria. La progresividad de este desorden metabólico está tarde o temprano da lugar a la supresión total de la producción de ácido clorhídrico y se pone manifiesto la aclorhidria. Clínicamente este tren de eventos se manifiesta como desnutrición y una perturbación fisiológica llamada, metabólica, endocrina u orgánica o cualquiera de las afecciones osteoartritis, endocarditis, endocarditis ulcerativa, miocarditis, pericarditis reumática, corea aguda, reuma muscular, neuritis periférica, herpes, absceso cerebral, apendicitis aguda, colecistitis, salpingitis, ooforitis, tiroiditis, nefritis, osteomielitis, flebitis, sinovitis, varios desórdenes de la piel, la arteriosclerosis, el bacteremia y la lista no termina. La digestión y asimilación defectuosas debido a deficiencia de la producción de ácido clorhídrico en el estómago provoca una disminución la reserva alcalina, desnutrición, metabolismo alterado, y una descomposición fisiológica de varios tejidos. Además, el torrente sanguíneo se estanca con la creciente acumulación de toxinas bacterianas y desechos ácidos. El torrente sanguíneo se vuelve un pozo negro contra el que los tejidos variados, particularmente aquellos con una debilidad heredada o susceptibilidad, empiezan a reaccionar. Clínicamente allí se pone de manifiesto la condición de acidosis avanzada y toxemia. Nuestro paciente todavía está con nosotros y ahora se queja de marcada debilidad general, nerviosismo, insomnio, desórdenes digestivos, varias perturbaciones funcionales de naturaleza metabólica y endocrina, perturbaciones funcionales del corazón, severo dolor de cabeza, manifestaciones alérgicas, desnutrición, dolores vagos y además síntomas de lesiones inflamatorias u orgánicas. Visita a su médico de nuevo. Le aconsejan ahora que consulte la élite de la profesión, el cirujano, neurólogo, endocrinologo, alergista, el gastroenterólogo y otros. Su condición, sin embargo, continúa progresivamente peor. La deficiencia de producción de ácido clorhídrico, la inanición de minerales, vitaminas y aminoácidos y otros elementos y un desequilibrio total de las funciones fisiológicas de los tejidos. Hay también una creciente pérdida de vitalidad. En esta fase no le importa ya cual es el factor predisponente que ha provocado la enfermedad. El grado creciente de intensificación de cada componente que comprende la causalidad general junto con la presencia de uno o más procesos patológicos no mantiene a nuestro paciente con los síntomas de la patología demostrable sino también los síntomas de acidosis progresiva avanzada y toxemia, agotamiento y fatigabilidad, el insomnio, sintiéndose de presión en la frente, el vertex y la nuca, la región de la garganta y esternón también es situaciones favoritas en que los sentimientos firmes ocurren. Puede haber dolor de espalda, cefalea severa, vértigos, dolores musculares y debilidad, dispepsia, nerviosismo extremo e irritabilidad, los desórdenes sexuales, perturbaciones mentales, entumecimiento de manos, dedos y dedos del pies, manos y pies viscosos, dolores vagos por el cuerpo, temperatura normal subnormal o anterior, hiper o hipotensión y varios desórdenes funcionales del corazón. Por este tiempo uno o más problemas alérgicos ya se han hecho manifiestos. El proceso continúa sin parar hasta que todos los tejidos se saturan con estos venenos con la pérdida completa de vitalidad tisular. La enfermedad degenerativa no es sino una reacción de los tejidos contra la patología general. Puede tomar cualquier número de formas como la arteriosclerosis, la diabetes, la nefritis, los trastornos del corazón, la anemia perniciosa, la leucemia, el linfoma, la locura senil, la esclerosis en placas, o las degeneraciones artríticas. Ahora echemos una mirada a este paciente en las fases finales. Permítanos visualizar al paciente en su fase final de acidosis avanzada y toxemia. Mírelo. ¿Pregúntele, "Cómo se siente, realmente?" Toda esta tragedia, la muerte, el dolor, y desesperación que pueden solucionarse con terapias simples generadas por un proceso simple de pensamiento y administrado en un gesto simple de ayuda y bondad.

Todo esto ha estado disponible por más de treinta años: Cuando se inyecta ácido clorhídrico en cantidades diluidas a dosis fisiológicas, las células blancas de la sangre aumentan su actividad, el pH de la sangre se normaliza independientemente de si es demasiado ácido o demasiado alcalino y aumenta el número de células blancas.

El Dr. Alejandro Fernández, reitera que ¨Necesitamos una Filosofía Urgente de Supervivencia. En el futuro todos participaremos en el Proceso por los Crímenes de la Salud del Siglo Veinte.¨